Décimas Poesía Martiana

  • He visto vivir a un hombre
  • No me pongan al oscuro
  • Rápida como un reflejo
  • Tiene el leopardo un abrigo
  • Todo es hermoso y constante
  • Yo se los nombres extraños
  • Yo soy un hombre sincero
  • Yo vengo de todas partes

He visto vivir a un hombre

He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado
Sin decir jamás el nombre
De aquella que lo ha matado.

Con el paso de los días,
He visto a un niño crecer
Y en su rostro florecer,
Incontables alegrías.
He visto las agonías
De seres casi sin nombre,
He visto, que no te asombre
La felicidad ficticia
Y de la más cruel codicia
He visto vivir a un hombre.

Sus ojos vieron caer
El puñal que levantaba
Y que fuerte penetraba
Más su razón que su ser.
Aquella hermosa mujer
Lo dejaba abandonado
Y ya estaba sentenciado
A la más cruel agonía
Y vivir desde ese día
Con el puñal al costado.

Su alma se enloqueció
Hasta el punto de morir
Pero ya debía partir
Y olvidar a quien lo hirió.
Su rostro se le borró
De su memoria de hombre
Y evitando que se asombre
Su corazón de maldad
Vivió hasta la eternidad
Sin decir jamás el nombre.

Recordaba con tristeza
El amor de esa mujer
Y hasta aún podía ver
Su inconfundible belleza.
Era de pies a cabeza
La que más había adorado
Y aunque había ya intentado
Olvidarla totalmente
Estaba el rostro latente
De aquella que lo ha matado.


No me pongan al oscuro

No me pongan al oscuro,
a morir como un traidor,
yo soy bueno y como bueno,
moriré de cara al sol.

Si me he de morir un día,
que el astro rey me ilumine,
y que a mi lado camine,
cubriendo la sombra mía.
Quiero llenar de alegría,
la senda para mi futuro,
quiero caminar seguro,
para amar, para sentir,
y poder siempre decir;
No me pongan al oscuro.

Aquel que me conoce bien,
sabe que tengo amistad,
para brindar de verdad,
y de mentira también.
Y algunas veces a quien
me paga con el deshonor,
le regalara una flor,
pero a veces pensaría,
que sin duda lo pondría,
a morir como un traidor.

No es que perfecto yo sea,
en la vida, nadie es,
pero puedo ir con mis pies,
donde el odio no me vea.
Puede que nadie lo crea,
pero puedo ser veneno,
sentir el dolor ajeno,
y ante todo sonreír,
y con orgullo decir;
yo soy bueno y como bueno.

Por eso me quisiera ir,
sin rencores de la vida,
con risa y sin despedida,
ni ver a nadie al partir.
Pensaré que he de dormir,
en un lujoso crisol,
color azul tornasol,
y con sueños de gigante,
y como hombre triunfante,
moriré de cara al sol.


Rápida como un reflejo

Rápida como un reflejo
Dos veces vi el alma, dos,
Cuando murió el pobre viejo,
Cuando ella me dijo adiós.

Llegó desde mi ventana
El olor del verde prado,
El sonido del arado
Y la luz de la mañana.
Noté su sonrisa sana
Y su voz con su consejo
Su paso cansado y viejo
Junto a mi lado escuché
Y me alcanzaba el café
Rápida, como un reflejo.

La sentí muy lentamente
Junto a mi cama sentada
Y la luz de su mirada
Iluminando mi frente.
Serena y plácidamente
Me arrullaba con su voz
El tiempo pasó veloz,
Tan veloz que parecía
Que aunque una sola veía
Dos veces vi el alma, dos.

Su vida desde aquel día
Su sentido trastocó
Pero pronto comprendió
Que el pasado no volvía.
Su recuerdo todavía
Era en su alma un reflejo
Y escuchando mi consejo
Me dijo así de repente
Que había perdido su mente
Cuando murió el pobre viejo.

Esa profunda agonía
Yo la podía entender
Pues muy profundo en mí ser
Un dolor también tenía.
Mi tristeza de aquel día
En que se pagó su voz
La comprende solo Dios
Y no me deja vivir
Porque me sentí morir
Cuando ella me dijo adiós.


Tiene el leopardo un abrigo

Tiene el leopardo un abrigo
En su monte seco y pardo
Yo tengo más que el leopardo
Porque tengo un buen amigo

En la selva exuberante
de salvajes animales,
brotan bellos manantiales
y el sol se asoma radiante.
La magia allí es abundante
no es broma lo que te digo,
quiero que vayas conmigo
para que tengas la prueba
que allí en una fría cueva
Tiene el leopardo un abrigo

Con el protege su vida
también la de sus pequeños,
y con mágicos empeños
les da calor y comida.
Defiende así su guarida
del enemigo bastardo
y como leal leopardo
tiene una sola ambición,
y es dejar su corazón
En su monte seco y pardo

Este felino apreciado
cuida bien de su manada,
pero eso es casi nada
si conmigo es comparado.
No tengo un monte dorado
ni tan seco, ni tan pardo,
y si osara algún bastardo
tocarme, lo dejo inerte
porque aunque él sea más fuerte
Yo tengo más que el leopardo.

Hay una razón certera
por la que soy superior
y es que soy un corredor
que comparto mi carrera.
Lo hago de una manera
que siempre ganar consigo
pues siempre llevo conmigo
el concepto de vencer
y además lo puedo hacer
Porque tengo un buen amigo.


Todo es hermoso y constante

Todo es hermoso y constante
Todo es música y razón
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.

En la ruta de la vida
Es mejor ir sin apuro
Porque el final es seguro
Y hay una sola salida.
Si el camino se te olvida
Sigue confiado adelante
Y te encontrarás triunfante
Tu más anhelado sueño,
Porque amigo en ese empeño,
Todo es hermoso y constante.

Muchas otras buenas cosas
Encontrarás si lo quieres
Pero no te desesperes
Que todas serán hermosas.
Encontrarás muchas rosas,
También amor y pasión,
Pero con mucho tesón
Enfrenta bien cada día
Pues todo allí es alegría
Todo es música y razón.

Abriga con gran con cuidado
Lo más extraño que veas
Y aunque en ello tú no creas
Mantenlo muy bien guardado.
Cuando estés necesitado
Utilízalo al instante,
Sé paciente y muy constante
Para terminar hidalgo
Pues en la vida se es algo,
Y todo, como el diamante.

El hombre destruye y crea,
Su historia va acomodando
Y a la vez va caminando
Sobre un camino de tea.
Desafía lo que sea
Tenga o no tenga razón
Y con constancia y tesón
Ante un escollo se crece
Pues todo lo que resplandece
Antes que luz es carbón.


Yo se los nombres extraños

Yo se los nombres extraños
De las yerbas y las flores
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.

He aprendido a comprender
con los golpes de la vida,
de cómo sanar la herida,
cómo amar a una mujer.
He aprendido hasta perder,
Lo ganado con los años
A perdonar los engaños
Y endulzar las amarguras,
Sé zafar mis ataduras,
Yo sé los nombres extraños.

Del campo siento el olor
De las plantas, de la tierra
Y escucho limpio en la sierra
El cantar del ruiseñor.
Me inspiro con su verdor,
Sus cuentos y sus rumores,
Me ilusionan los amores
De amantes junto al bohío,
Y me baño del rocío
De las yerbas y las flores.

Las experiencias vividas
Buenas, malas, da lo mismo,
Evitan ir al abismo
Y soportar las heridas.
Siempre quedan escondidas
Las marcas de tantos años,
De subir tantos peldaños,
De sufrir tantos reveces,
De llorar miles de veces,
Y de mortales engaños.

Pero todo se supera,
La más triste situación,
La vida es una actuación,
Donde el actor es cualquiera.
Es como una fuerte carrera,
Con tropiezos, con errores,
Donde se sufre de amores,
De perder seres queridos,
De grandes penas, de olvidos,
Y de sublimes dolores.


Yo soy un hombre sincero

La sinceridad es un arte
que cultiva el ser humano,
aunque algunos dan su mano
mirando para otra parte.
Hoy yo vengo a saludarte
con un fervor verdadero,
estrechar tu mano quiero
porque de verdad lo siento
pues se que en todo momento
Yo soy un hombre sincero.

Nací muy cerca del monte
entre el tabaco y el mango
con surcos llenos de fango
viendo cantar al sinsonte.
El verde del horizonte
sigue presente en mi alma
y es el que me da la calma
en la ciudad donde estoy
porque sabe que yo soy
de donde crece la palma.

En una yagua rodando
quiero bajar la colina
y ver la suave neblina
la mañana acariciando.
Quiero al gallo oír cantando,
ponerme un alón sombrero,
mojarme en un aguacero,
metido dentro de un río;
ese es el sueño que ansío
y antes de morirme quiero.

Recordar es placentero,
también volver a vivir,
es nunca dejar morir
un pasado verdadero.
Por eso te soy sincero
y te lo diré con calma;
llevaré siempre mi palma
y mi campiña en mi mente
para poder plenamente
echar mis versos del alma.


Yo vengo de todas partes

Yo vengo de todas partes
Y hacía todas partes voy
Arte soy entre las artes
En los montes, monte soy.

De familia campesina
Es mi raíz y me place
Haber visto como nace
el huevo de una gallina.
Sentir la sensación divina
De jugar en los ensartes
De tabaco, y que compartes
Décimas bajo una tea,
Por eso aunque no lo crea
Yo vengo de todas partes.

Siempre tuve la quimera
Y el perpetuo desafío,
de seguir el sueño mío
rompiendo cualquier barrera.
Mi albur es mi gran carrera
Y mi mañana es mí hoy,
Pues pienso que siempre estoy
En movimiento constante,
Que voy siempre hacía delante
Y hacía todas partes voy.

Esa quimera nació
Entre el surco y la carreta
Por eso sigo la meta
Que el campo me iluminó.
Ese sueño germinó
Pues lo sembré en todas partes,
Si conmigo lo repartes
Se hará pronto realidad
Y verás que de verdad
Arte soy entre las artes.

Creo en la naturaleza
Con su don y su poder
Y ella hace que mí ser
Se nutra de su belleza.
Su inigualable grandeza
Me guía hacía donde voy
Y en cualquier lugar que estoy
Su música me acompaña,
soy loma allá en la montaña,
En los montes, monte soy.

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