Décimas Chistosas

  • Cartas del pollo y del pescado
  • El agua de mayo
  • El huevo
  • El jueguito de Esperanza
  • El mango y el mosquito
  • Hay una isla preciosa
  • La promesa
  • Llegó para propiciar
  • Mima si tú tienes frío
  • No lo logré
  • Óyeme Don Carlos Triana
  • Si me vas a dar la mano
  • Si quieres buscar permuta
  • Ya la croqueta criolla

Cartas del pollo y del pescado

Mis saludos Don pescado:
A mi Usted no me conoce,
pues no hemos tenido roce,
ni tampoco hemos hablado.
No nos hemos encontrado
ni de noche, ni de día,
y no entiendo todavía
porqué nos quieren mezclar,
si yo no soy de su mar,
ni Usted, de la granja mía.

Si Usted nunca ha aparecido
por mí en la carnicería,
como entonces yo podría
ir por Usted que no ha ido.
Estoy ya tan confundido,
que ya no puedo vivir,
pues cuando voy a dormir,
me duermo y salgo volando,
luego despierto nadando,
y así no puedo seguir.

He oído que frecuentemente
Otros lugares visita
Y que nunca necesita
Que manden otro suplente.
Imagino que la gente
De ese incógnito lugar
Lo vean a usted llegar
Y hasta digan bien bajito
¡qué dichoso animalito!,
¿Cuándo se lo han de llevar?

Así que mi señor pescado,
De favor le pediría,
que venga a la carnicería,
aunque sea disfrazado.
Lleve un disfraz apropiado,
en el cuerpo y la cabeza,
pues la gente con certeza,
bien lo puede conocer,
y se lo quiera comer,
sin ni servirlo en la mesa.

Bueno, ya yo me despido
Y lo debo hacer urgente,
pues ya veo que la gente
a comprar pollo han venido.
Ya ellos casi se han rendido
y por ti ya me reciben
aunque creo que ellos viven
mejor si comerte a ti,
pues me van comiendo a mi
y a ti en pecera te exhiben.


Respuesta del pescado al pollo.

Señor pollo: su cartita
He recibido con gusto
pero me llevé un buen susto
pues pensé que era una pita.
Aquí mi vida es bonita,
Y placentera también
Pero si acaso me ven
Muy cerca del litoral
Me meten en un morral
Y termino en un sartén.

Disculpe la ignorancia mía
Sus palabras no he entendido
Pero ya no me han pedido
Ir más a esa carnicería.
Me dijeron un buen día;
-Oye pescado, Usted mismo,
En nombre del socialismo
Lo solicitan urgente
Para que Usted se presente
En el sector del turismo.

Allí seguro me siento
Y la gente me valora
Y hasta me pagan la hora
En CUC y al momento.
Oigo cada día un cuento
En ruso, alemán, francés…
Junto al whisky escocés
Me zambullo en la piscina
Y me encuentro en cada esquina
Con un buen bistec de res.

A veces, siempre de día
Me mandan por la libreta
A la misión de una dieta
A la tal carnicería.
Si puedes, busca la vía
De allí conmigo encontrarte
Para poder saludarte
Y aprovechar la ocasión
De entre tanta confusión
Mi disfraz poder prestarte.

Bueno, ya me despido también
Ojalá que sigas siendo
Un pollo con sentimiento
Y me representes bien.
Ahora estoy en la sartén
En un hotel de primera
Pero de cualquier manera
Mi destino aquí está echado
Pues ya vivía hospedado
En una linda pecera.


El agua de mayo

Dicen que el agua de mayo
es tan poca que tal vez
o se la toma una res
o se la toma un caballo.
Si se la tomara un gallo
entonces no sería en vano
pues sería algo muy sano
para el hombre que trabaja,
¿y cuál sería la ventaja?;
Tomar agua más temprano.


El huevo

Antes el huevo venía
por la libreta normado
ahora viene liberado
y comprarlo es agonía.
Se mantienen todavía
cinco huevos normaditos
que vienen algo chiquitos
grises y hasta plumas tienen
mientras los otros ya vienen
grandes, limpios y blanquitos.

El huevo viene normado
una sola vez por mes,
llega antes o después,
nunca un día señalado.
En cambio el más liberado
viene con libre frecuencia,
tal parece que la ciencia
ha creado una gallina
que pone con gasolina
y otra con gasopaciencia.

El liberado aparece,
por la tarde o la mañana
y viene cada semana
como el pueblo se merece.
La cola, poco a poco crece
y se aglomera la gente
tanto que aparentemente
al ver el conglomerado
pareciera que el mercado
recibirá al Presidente.


El jueguito de Esperanza

Esperanza descubrió
Con más de ochenta cumplido
Un juego muy divertido
Que se llama dominó.
Esta historia comenzó
Estando a oscuras un día
Por una gran avería
En un ciclón de verano
Pero pa’ ella mi hermano
Está oscuro todavía.

Una amistosa vecina
el jueguito trajo a casa
Y Esperanza el día pasa
Jugando en cualquier esquina.
De la sala a la cocina
Ya no le queda un rincón
Pero su predilección,
Lo que más le gusta a ella
Es tener una querella
Con Perico en el balcón.

Eso me tiene asustado
Y no es cosa de capricho
Porque Esperanza me ha dicho
Que Perico le ha ganado.
Yo hasta la he consolado
Y le di una buena clase
Para evitar que él la pase
Y no la deje jugar,
Pero a ella sin chistar
Le gusta lo que él le hace.

Han hecho buena pareja
El Perico y la Esperanza
Ya existe mucha confianza
Y Esperanza no se queja
Parece que ya la vieja
Ha erradicado su mal
Y en el partido inicial
Pone las gordas primero
Y como golpe certero,
El doble blanco al final.


El mango y el mosquito

En una mata subí,
para coger un manguito,
y vi de pronto un mosquito,
que venía tras de mí.
Por el gajo yo corrí,
para ver si se asustaba,
pero el mosquito volaba,
cada segundo más fuerte,
-se me acabaría mi suerte,
si aquel bicho me alcanzaba-.

Solo un metro me faltaba
cuando de pronto sentí,
el mosquito junto a mí,
que su pico me acercaba.
Acaba, compadre, acaba,
-dije cansado al mosquito;
pica, suave y despacito,
y me dijo; ¡ah, qué bien,
qué bueno, porque yo también!
quiero chupar el manguito.


Hay una isla preciosa

Hay una isla preciosa
en el medio del Caribe
que en sus fronteras exhibe
en vez de mar, otra cosa.
Una forma caprichosa
poco usual y algo alocada
hoy sorprende la mirada
del cubano al contemplar
que en vez de un profundo mar
de granjas está rodeada.


 


La promesa

Compré una vaca pensando
Que mucha leche daría
Pero lo que no sabía,
Que me estaba yo enredando
Ayer la estaba ordeñando
Y de pronto me miró,
Con el rabo me tocó
Y me dijo bien bajito;
¡No te preocupes bobito,
Que esta me la cobro yo!

Mi garganta se secó,
La leche boté del tiro
Pues mi oído de guajiro
Dudaba lo que escuchó.
Fingí que nada pasó
y mi labor continué,
Pero al ratico escuché
la misma voz bien bajito;
¡Veo que no eres bobito,
Te gusta lo que te haré!

El ordeño terminé
En ese mismo momento
Y más ligero que el viento,
Del banco me levanté.
Hasta la leche dejé
En aquel mismo lugar
Pues me puse a analizar
Que si a casa la llevaba
La vaca se alebrestaba
Y atrás la iba a buscar.

A la casa pude entrar
Sin que mi mujer notara
Lo asustada de mi cara
Y mi hora de llegar.
Cansado me fui a acostar
Y cuando casi dormía
Sentí una voz que decía
susurrándome al oído,
¡Es deuda lo prometido,
Te dije que te lo haría!


Llegó para propiciar

Llegó para propiciar
Una gran satisfacción
Y dar alimentación
A los miembros del hogar.
No creas te voy a hablar
De la papa o la cebolla,
Ni tampoco de la olla
Reina actual de la cocina,
Se trata de otra inquilina;
Es la croqueta criolla.

Yo no sé qué voy a hacer
Si un día el hambre me aprieta
Y no tengo una croqueta
A la hora de comer.
No es que yo quiera tener
Un picadillo de soya
Ni tortilla de cebolla
Ni un plátano salcochado
Yo solo quiero a mi lado
Una croqueta criolla.


Mima si tú tienes frío

Mima si tú tienes frío
Con algo te cubriré
Pero lo que nunca haré
Es darte el abrigo mío.
Te daré el suéter de un tío
Muy apuesto y muy gallardo
Que fue el hermano bastardo
De mi madre y que yo quiero
Que lo uses con esmero
Con el piyama de Bernardo.


No lo logré

En noche lluviosa y fría
Mi cuerpo encontró el calor
De la manta de tu amor,
De tu alma junto a la mía.
Tu voz fue la poesía
Y tus caricias, mi abrigo,
Me quedé junto contigo
Para poder descansar
Pero no pude lograr
Darte un beso en el ombligo.


Óyeme Don Carlos Triana

Óyeme Don Carlos Triana
usted como hombre de experiencia
registre su inteligencia
y me contesta mañana.
Un pregunta muy sana
es la que le voy a hacer
es porque quiero saber
en la presente ocasión
si Usted ha visto situación
tan mala de comprender.

Baldomero en tus canciones
te has quejado sin razón
de la mala situación
¡estamos en los millones!
Todavía en tus fogones
se atiza alguna candela
dan vuelta las arandelas
y al fin algo picotea
asústate cuando vea
las piedras dando candela.

Ni Carlos con su experiencia
Hoy supiera responder
Lo que se pudiera hacer
Teniendo su inteligencia.
Tal vez con mucha paciencia
le dijera a Baldomero
Que pusiera en su caldero
Aceite y unas cebollas
Y unas croqueta criollas
Fuera a buscar al Calero.


Si me vas a dar la mano

Si tu mano tú me das,
dame la del corazón,
y te ofrezco con pasión,
también la mía, no más.
Eres mi hermano y jamás,
Algo yo te negaría,
pero si piensas un día
darme también tu mujer
quizás la puedo coger,
pero no te doy la mía.


Si quieres buscar permuta

Si quieres buscar permuta
No busques en el cementerio,
El lugar es limpio y serio,
Pero nunca se disfruta.
Mejor búscate una gruta,
Aunque sea en un desierto,
Esto que te digo es cierto,
Sé paciente y receptivo;
Mejor en una gruta vivo,
Que en el cementerio muerto.


Ya la croqueta criolla

Ya la croqueta criolla
Llegó y no se quiere ir,
¿y podrá sustituir
Al picadillo de soya?
Se puede hacer en la olla
Aunque es mejor la sartén.
A veces sabe muy bien,
Y otras veces yo diría,
Que es pescado o es jutía,
O lagartija también.

Lo cierto es que el Calero
Hoy al Gobierno agradece
Pues este empeño merece
Un aplauso verdadero.
La población con esmero
Degusta dicha croqueta
Sin importar la receta
Ni su buena confección
Pues es una bendición
Cuando el hambre les aprieta.

Para un paquete comprar
Hay que estar bien informado
Y correr para el mercado,
Ligero y sin pestañar.
Aún así puede lograr
Quedarse sin la tal croqueta
Porque al llegar a su meta
Aquel que llegó allí primero
Se la llevó en un sombrero
O bien en una maleta.

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