Entrevista al pintor Abel Morejón Galá, por José Nelson Castillo González, 2004

Háblame de tus antecedes como pintor, ¿Hay algún pintor en su familia?

Abel. No, que yo sepa en mi familia no hay pintores, yo empecé a pintar cuando niño, porque generalmente todos los niños pintan, yo tenía cinco o seis años. Mi papá siempre me buscó cosas para seguir pintando, y me encaminaba. Gracias a èl soy hoy lo que soy, siempre lo digo porque él era militar, y tenía otro mundo.

¿Cómo era ese mundo del pintor Abel Morejón?

Abel: Yo nací en un lugar sin electricidad, en el medio del campo, me mudé a los siete años para la ciudad. Sé que mi mamá me traía la plastilina, y yo hacía mis muñequitos. Me incliné primero por la escultura. Yo le decía a mi mamá que iba a ser escultor, incluso comencé a estudiar en la escuela de arte. Porque me gustaba modelar, todavía me gusta,  lo que ahora invierto más tiempo pintando al óleo.

¿Había alguna hora específica en que pintabas?

Abel: No recuerdo bien, pienso que era cuando llegaba de la escuela, o los fines de semana. Se que era cuando tenía tiempo libre, mi papá me buscaba unas pinturitas con unas tablas, conservo una debajo de mi cama. Pintaba fotos, hasta figuras humanas que es difícil, tendría como siete u ocho años. Y después cuando estaba en quinto o sexto grado matriculé en un círculo de interés que había en el museo Ormani Arenado, que hoy se llama”13 de Marzo “ y mientras otros muchachos se matriculaban en Karate, yo prefería las Artes Plásticas. Primero practiqué baloncesto, y después la plástica. Estando en el círculo de interés, nos llevaron a examinar a la escuela de arte, donde comencé a los doce años.

Quiere decir, ¿Tu formación es autodidacta?

Abel: Yo pienso que la primera vocación es la vida, después en la escuela Vocacional de Arte, tuve excelentes profesores durante tres años. Profundicé en la escultura, con el profesor Rigoberto Guas, Pedro Pablo Oliva , figuras de la plática que me enseñaron las técnicas importantes de la pintura.

¿Qué era lo que te  impulsaba a pintar?

Abel: Era un instinto de reproducir todo lo que veía, recuerdo que reproduje el viaje de Yuri Romanenko y Arnaldo Tamayo al cosmo, imagénes de los ,patriotas que habían en los libros, comencé copiando.

Quisiera que me hables de una obra suya que se titula “Lo llevo por dentro”, de la técnica óleo-en tela?

Abel: Esa pieza yo la doné al museo de arte en Pinar del Rio, es una de mis primeras obras, si mal no recuerdo la tercera. Pinto en este sentido el diseño textil, que aparece un traje con una corbata, que entra blanca y sale negra. La idea de esa pieza tiene que ver con la personalidad del individuo, muchas veces no es la personalidad de uno, y el negro el odio que uno lleva por dentro. La corbata quizás es el paisaje negro, y se refiere a la personalidad del hombre que como tal, muchas veces se contradice en su forma de actuar.

La pieza “Vértigo en el vacío”. Es también el vértigo de Abel Morejón?

Abel: Si, es un díptico, es la única pieza que he realizado a partir de un pensamiento de Frank Kafka, cuando dijo:
“Los hombre están atados así quizás como cuerdas, cuando una de estas cuerdas se afloja, en torno a alguien es un poco peligroso”
Tiene que ver con la disputa entre los hombres. Hice un análisis y reproducción de esa frase, por que me gustó cuando las leí. Y en aquel momento yo venía trabajando con ese tipo de elemento que el hombre usa en su quehacer cotidiano, son piezas que a mí me gustan mucho.

¿No tienes ninguna cuerda suelta?

Abel: Es posible, de hecho la mayoría de mis piezas parten de experiencias personales al igual que los músicos hacen sus canciones. Pienso que las obras son el reflejo del mundo que rodea al artista. A partir de éstas el cielo llega a ser para mí algo importante. El cielo es lo único que el hombre no puede cambiar, el cielo nos cubre a todos ,por igual. O sea, con independencia de las formas de pensar entre los hombres. Siempre que voy montado en mi bicicleta, miro para el cielo, y me recrea mucho. El cielo es un elemento que llegó de forma inconsciente en mi obra.

Sin embargo en “Vértigo en el vacío” II. ¿Hay una búsqueda de nuevos elementos?

Abel: Es la segunda parte del pensamiento de KafKa, y donde se ven las cuerdas ya rotas. El corazón del hombre mutilado, por que los hombres se desgarran uno a otros, trato de ilustrar un poema a partir de su significado.

¿Usted se considera un irónico del color?

Abel: Si, mis obras transmiten ironías, quizás. Y utilizo el color a mi antojo. Yo hago lo que quiero, lo mismo el cielo azul, verde, rojo y utilizo muchos colores complementarios.

¿No le gusta usar siempre los mismos colores?

Abel: Mi color preferido es el verde, en todos mis cuadros puedes apreciar que siempre el verde esta presente. Me gusta el verde por un sentido visual, de hecho. Significa la esperanza, la humedad, el trópico, esos conceptos siempre van a estar presente.

Hay un expresionismo en su obra, ¿Por qué?

Abel: Yo pienso que todo creador necesita comunicar algo, pero a mi me interesa que el propio espectador encuentre algo en mis cuadros, específicamente lo yo quiero expresar. Muchas veces me han dado referencia de algunas cosas que me parecen muy interesantes.

Es interesante la presencia de banderas, como una puerta necesaria específicamente en el cuadro “Detrás del cielo, debajo de mí”

Abel. Ese cuadro también persigue un objetivo similar, en su realización en su concepto, al cuadro lo llevo por dentro, es decir siguiendo una cadena de ideas, también viene siendo como que hay más allá de mi pensamiento. Puede ser una interrogante y en ese sentido se manifiesta.

Pero sigues insistiendo en esa cuerda, porque un año después logras pintar un cuadro que es valido destacar:
“Paisaje cubano a través de mi ventana”. Donde la bandera cubana tiene una dimensión mayor. Es una ventana que ese año te inventaste, y la presencia nuevamente del color verde, que pudiera ser un asidero de esa misma ventana, y una ves más la bandera.

¿Pudiera referirse a esa pieza?

Abel: A mí siempre me intereso el diseño, desde que era estudiante. Pintaba tenis, ropas. Siempre quise estudiar el diseño gráfico, y siempre me gustó pintar no sólo banderas otras cosas también, aunque me agrada lo que puede resumir una bandera. Y siempre quise trabajar con respecto a la bandera cubana. A principio tenía temores de trabajar con un símbolo nacional, por que puede mal interpretarse, pero en se año, 1994 fue un año de valentía. Comencé con esta pieza, que fue una descarga emotiva y tratando de sacarle a la bandera. Es una bandera formada por una puerta que se abre, y el cielo rojo. Llevar la bandera a mi contexto como artista, llevar la bandera a los elementos que estaban moviendo mi obra. Hay también un piso de camuflaje que es para representar la naturaleza.

Seguiste pintando banderas, y realizaste una obra titulada ; Mi bandera y yo, donde hay un estado anímico más posesivo.

Abel: Esa pieza es una de la más importantes no, sólo de esa etapa sino de toda mi carrera. Resulto premiada en un salón “13 de Marzo” en Pinar del Río, a pesar de que es una pequeña, pero en su concepto grande por que como puedes apreciar soy yo. Yo mismo soy la bandera, la bandera sale de mí. Y a la vez se transforma en algo que es natural, como es la madera. Pienso que es un canto a la nacionalidad, y a la ves es un autorretrato.

Pero continuaste pintando banderas, con la obra “Puerta abierta a la esperanza”, lo que en un espacio abierto , mayor. Con una dimensión mayor de la pieza, pero en mi opinión esta ventana abierta a la esperanza, dejo de ser la ventana de Abel Morejón, para abrir la ventana a tanta gente, que en ese año habían perdido la esperanza: ¿Cuál fue su intensión?

Abel: Concuerda muy bien tu apreciación, es una que se abre para todos. Es una bandera que se abre a otras pasibilidades. Yo trato de poner el dedo sobre la herida, y lo que pase después es un problema del espectador. Es lo que me interesa, yo doy una idea para el espectador, aunque no perseguía ese objetivo, ni tenía que ver con lo que anteriormente estaba haciendo.

Entrando en otro segmento, de tu obra los carteles, como el que realizaste para la exposición “El Gran apagón del maestro Pedro Pablo Oliva, ¿Fue un encargo que le hicieron.?

Abel: Fue casual, aunque el cartel se enmarca dentro del diseño. De hecho en la escuela hacía carteles de películas. Por esa fecha yo era el responsable de hacer la promoción de la galería del Centro Provincial de Artes Pláticas. Lo asumí como algo muy serio, no como un simple cartel, sino que intente hacer una interpretación del sentido de la exposición, sin que dejara de aludir a la exposición.

Como ese cartel hubo otros que se deterioraron, y ese cartel de la exposición de Pedro Pablo Oliva, fue así. Yo pude haber hecho unas letras, pero quise asumir un nuevo reto, hice una interpretación propia, que a Oliva le intereso.

¿Cuál fue la opinión de Oliva sobre el cartel?

Abel: Le gustó mucho el cartel desde el principio, y acepto a pesar de que el cartel tenía mi propia idea, quizás mi interpretación era lo que él quería decir con el cuadro. Incluso utilice un símbolo que Oliva no emplea en el cuadro, un juego con los colores verdosos que él tiene en su cuadro. El cartel fue una obra más dentro de la exposición, pero a la vez haciendo aludiendo a la obra de Pedro Pablo.

¿La osadía de Abel Morejón siguió el camino de la pintora primitiva Reina Ledón?

Abel: Fue una etapa muy importante en mi vida, por que yo tenía que hacer el cartel de todas las exposiciones, y eso me dio una idea practica a la que las personas traían, y yo tenía que adaptarme, para mí fue como una escuela. Apoyado por Isac linares que me motivaba, y le saqué buen partido.

Hay cuadros en los que logras decir cosas nuevas , con un rostro transparente, y quisiera que me hablara de la obra, “autorretrato pintando palmas blancas , de la técnica Öleo en tela.

Abel: Si esa pieza está muy vinculada con el cuadro “Mi ventana y yo”

¿Hay otra de tus obras que abre una nueva ventana un espacio abierto?

Abel: Esa fue una obra que pinte en el año 1996, esa fue una pieza siguiendo lo que estaba haciendo hasta ahora habían en mi obra ventanas y espacios abiertos. Es una obra sin mucha más pretensión de darles a la gente una idea para que vean otra cosa en ella.

¿Por qué “Naturaleza muerta con Martillo?

Abel: La terminología de naturaleza muerta se refiere a los objetos que no tienen vida, y jugué con estas palabras siguiendo lo que había visto en libros, y cosas que los pintores le ponían a sus cuadros, naturaleza muerta con hojas, naturaleza muerta con vasos Y yo utilice un martillo y a la ves le di otra idea, por que realmente puede ser agresión a la naturaleza. Esta obra se conecta con lo que estoy haciendo en la actualidad.

Contradictoriamente, hay un “Arma de doble filo,” donde aparece un cuchillo, con dos nubes.
¿Como se explica ese juego con cosas tan serias?

Abel: Ahí empieza un camino que todavía me resulta un poco inexplotable. Es un trabajo a partir de los refranes. “Arma de doble filo,” que también puede transmitir las personas que tienen doble personalidad, en ese sentido me interesa seguir trabajando esa línea.

¿Te consideras alguien atado a si mismos?
¿Cuáles son sus ataduras?
Abel:
Estoy atado a mi forma de vivir, a mi provincia, a mí país. Y atado a mis principios y a mis ideas.

“Desayuno en un mundo faconable,”me resulta una pieza diferente con un alcance mayor. Hay un elemento nuevo, que es una taza vacía, con la intención de compartir esa taza vacía con mucha gente?

Abel: La historia de esta pieza es poco conocida tiene que ver con una palabra que viene de una firma francesa de moda masculina. Con la que participé en un salón nacional en ciudad de la habana y que conocí a través de mi profesor y amigo Pedro Pablo Oliva.

En la obra “Camisa roja en las nubes“ hay conjunto de elementos aéreos. ¿Cual fue la intención?

Abel: Aquí se vienen a fundir todos los colores con los cuales anteriormente venía trabajando. Es la idea fundamental en esta pieza.

Quisiera analizar tu pintura mural, y es necesario hablar de su obra en la universidad, donde hay elementos eróticos que están atados a una intensión profética.

Abel: Los murales son piezas colectivas, y mi primer como autor y realizador fue el de la universidad “Hermanos Saiz” que nos solicitó que plasmáramos la vida de los estudiantes, y nosotros con los elementos de nuestra obra, trabajamos en ese mural, si tiene otra lectura es la que el espectador le da, pero Juan Miló y yo lo que hicimos reflejar la vida universitaria, utilizando nuestros propios medios de creación sin aludir a cosas realistas, que tú has vistos en otros murales.

Yo entré en el muralismo por una asociación alemana que visitó Pinar del Río y se empiezan a hacer murales, ellos nos visitan nosotros ponemos las pinturas, y trabajamos juntos. Vas a ver murales que nacen juntos entre ambas partes, entre pinareños y alemanes. Son trabajos colectivos y mi concepto se subordina al de otras personas.

¿Sucedió igual con el mural de la facultad de Ciencias Médicas?

Abel: Igual quise trabajar con las cosas de la medicina.

¿Tú eres el herrero que necesita un cuchillo de grandes dimensiones para cortar un pan?

Abel: Esa obra resultó mención en un Salón Provincial de Artes Plásticas en Pinar del Río. Yo hice una versión en óleo, pero se deterioró un poco, después pinté una en acrílico, parte del refranero popular que dice … En casa del herrero cuchillo de palo. Con ese refrán explico que la felicidad nunca es completa.

Sin embargo en 1999 pintas un cuadro que define otros intereses, me refiero a la obra “En busca de libertad”

Abel: La pieza sugiere el afán que tienen las personas de buscar su libertad, a costa de cualquier cosa, incluso si estas atado. Por eso es la idea de la ventana, es una ventana que se fuga, y la ves esta atada a sus raíces. La ventana simbolizan las personas.

“Soporte ideal” que pintaste ese mismo año ¿no es la misma intención?

Abel: No, esa pieza por desgracia para mi estuvo poco tiempo en mis manos, por que fue vendida a una galerista, en Cayo Hueso, Estados Unidos, mi intención es incorporar un nuevo elemento que el hombre utiliza, entro sentido y yo le doy en otro contexto.

Me llama la atención como algunos títulos de sus cuadros, no tienen nada que ver con el contexto de los mismos, como por ejemplo el cuadro “Paisaje tropical”?

Abel: Si en esta pieza abordo la relación del hombre con la naturaleza, con el medio que le da la subsistencia y ahí empieza ya una reflexión sobre lo que se entiende por naturaleza, y de lo que es capaz el hombre en contra de la naturaleza.

¿Tuvo alguna ventana prohibida?

Abel: La idea de ese cuadro alude a las cosas prohibidas de la vida, tiene un doble sentido, esa ventana no quiere que la abran. Tiene que ver con las ideas prohibidas de las personas.

Siguen los símbolos en tu obra, y la necesidad del verde en el cucharón y el lugar donde esta ubicado hace que el espectador pueda disfrutar más:

¿Cómo surgió ese cuadro?

Abel: Esa pieza surgió a partir de una foto que tome, y agregue esta manzana, que se contrapone el color al cucharón, buscando una contraposición entre amabas cosas. Me gusta la competencia entre un mismo color, y a la ves en oposición de ideas. Y la manzana es un símbolo que obtengo de los países fríos. Generalmente los pintores aludimos a temas que tienen que ver con nuestro contexto, ahí me salgo de la tropicalidad.

Pudiera hablar de la pieza “Naturaleza Vital”

Abel: Fue una pieza que realicé para un concurso de protección a la naturaleza, que es un patrimonio valioso. La obra resultó finalista, es una especie de camisa verde, que al mismo tiempo se transforma en camisa que esta protegiendo los frutos que la naturaleza brinda, es como el hombre ,protegiendo los frutos que la naturaleza provee.

Entrando en el año 2000, con la obra palma real de madera nacional, los atributos vuelven a la intención artística, pero … ¿es algo más sólido?

Abel: Es una exaltación a los símbolos, donde le doy los colores de la bandera a la palma.

Y pasaste de la fruta madura a la Fruta Seca, y pintas otro cuadro con nuevas propuestas, hay plátanos verdes, pero hay plátanos mustios?

Abel: La pieza no tiene grandes propuestas conceptuales, vengo a introducir las frutas que estoy haciendo actualmente. Es como una búsqueda de otro tipo de lectura, y surge esta idea espontánea de la fruta seca.

En otro de tus cuadros te inventaste una tregua, un cuchillo que ha decidido descansar, después de una ventana, después que ha herido una naranja roja.

Abel: La pieza es una ironía, una especie de gracia. Es un camino que esta tomando mi obra un poco satírico, ya me estoy riendo de las propias desgracias del hombre.

¿Cuál es la historia de la pintura mural que realizaste en la secundaria básica “Rafael Ferro”?

Abel: Es una idea con la protección de la naturaleza, ese mural se enmarca en una campaña del muralismo internacional, en apoyo a la “Agenda 21” ,que se desarralló en el 2001 en Alemania, donde yo participé después, y en ese mural se insertan, todas esas ideas, de protección a la naturaleza, del deterioro del medio ambiente por el hombre, un llamado de atención, o toma de conciencia.

Después te inventaste una tregua, un cuchillo que está, de una ventana, después que ha herido una naranja

Abel: Es una sátira que es algo nuevo que caracteriza mi obra, y es una pieza que da la idea que la manzana ha tomado un descanso.

No me parece igual la obra “Fin de la historia”

Abel: No te parece igual, pero es el final, la pieza es un poco pesimista, según pude saber desde que la hice en el año que la hice. La pieza viene siendo como un final, trágico a todo lo que venia sucediendo en mis piezas hasta ahora. Es una pieza que esta humanizada, tiene una especie de vestuario, que solamente usan las personas, y las frutas esta siendo agredida por un arma que a la ves tiene elementos humanos. Por tanto es el mismo hombre aniquilándose el mismo.

En el año 2002, cuando trabajaste sobre acuarelas y grafitos, que fue la técnica que utilizó, en el cuadro “Cambio peligroso”

Abel: A partir del cuadro “Fin de la Historia”, hay criticas y llamados de atención, aunque “Cambio Peligroso” es la fruta en el corazón, que es donde debe estar la fruta. El hombre está preparado para comerse a si mismo, para comerse un corazón.

Y la “Composición pasajera”

Abel: Es una fruta cerca de una pieza de ropa, por eso es una composición pasajera, por lo tanto es una composición, pero también es una posición pasajera.

Sin embargo en la obra “Subir siempre es difícil”, hay una escalera un elemento nuevo. Esa pieza se escapa a la idea que he venido trabajando sobre el medio ambiente, y que va más allá de la propia evolución propia del hombre, estas cosas que muchas veces anhelamos alcanzar y que nos prohíben alcanzar.

¿Y esa intención de fotografiar objetos?

Abel: La fotografía siempre me ha gustado, y por esa idea de fotografiar objetos que parecen inadvertidos, pero son útiles. Y la foto se llama “Después de la jornada” por que están un poco de reposo

Lo mismo pasa con “Eva”, utilizando el tema bíblico?

Abel: Si, cuando Eva comió la manzana.

¿Cuál fue la motivación en la pieza, “Sueños de Esperanza”?

Abel: Es un cuadro que se aleja un poco de lo que he estado haciendo en estos últimos años, es una pieza a partir de la figura de mi abuela y el mundo que la rodea.

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